martes, 6 de marzo de 2012

Skaraway; La Luzbel; Valores Reggae.


Por Mario Tapia

Casi dos horas de música local: Tres bandas; todos sonaron con los mismos equipos; y para la hora de arranque, 23.20, más de la mitad del público adentro. ¡Tucumán presente!

Skaraway, corre el imaginario telón de la noche. Noche estrellada, pero que se entienda: ¡No a la mega minería!: ¡La lucha es lo máximo!  (Así, de arranque nomás. – Sí, todos los presentes estamos de acuerdo).
Fue un acierto que Skaraway haya abierto la noche. ¡La intensidad en las canciones que eligieron, nos convirtieron a todos en el planeta de los simios! Y te juro: no pararon ni un momento. Creo que transpiraron más que todos los demás que subieron después. Sin ofender, claro.
Fue un acierto también (o quizás un acto de valentía), que Skaraway refuerce lo planteado con su segundo disco: Fiesta en la calle (2011), sosteniendo su discurso contestatario. ¡Son ladrones de papel!... ¡Son ladrones de cartón! ¡Mierda de gobernantes! ¡Mierda de corrupción!… En un momento pensé que también iban a hacer Todos los martes, pero el clima se venía abajo.
Una tras otra pasaron seis canciones, casi pegadas, todas del disco. Hubo, entre tantísimo ska, tiempo para un reggae, bastante movido para mi conocimiento del estilo, y para unos minutos de cumbia al cierre: ¡Dios, cuánta facilidad para hacer el estilo: brota y contagia inmediatamente!
Lo que más sonó desde abajo: los vientos. ¡Impresionantes!

Va un reggae bien roots… Esas fueron las primeras palabras de La Luzbel, este alter ego de Alem, que comienza a renacer a fuerza de un arduo trabajo hecho a principios del 2000, y que había cedido paso ante, justamente, Alem. La canción que abrió es del disco de Alem (Intelligent chabón, 2009) reversionada por La Luzbel. Al final: solo un juego de palabras.
Hubo un claro balance en el sonido, entre graves y agudos, en la banda: por un lado el bombo y el bajo, y por otro la rítmica, los vientos de bronce y la voz. De esas voces que canten como canten siempre van a estar por encima de los instrumentos.
¿Alguien sabe bailar ska?...; Ahora vamos a descansar 15 minutos y vamos a dormir una siesta…; Necesitamos ir un poco más arriba porque nos gusta verlos bailar… La Luzbel se tomó su tiempo para hablar entre tema y tema. Por ratos, parecía que estaban tocando en la plaza del barrio. Go my lady, go…
Dos fueron las canciones cantadas registradas oficialmente. A la del comienzo, se suma Welcome, de Nueve veces nueve, disco de Luzbel editado en 2004. El resto, sepan disculpar, desconocidas para mí.
Lo que más sonó desde abajo, obvio: la voz.

Por último, Valores Reggae. Si La Luzbel había bajado un cambio, Valores pegó otra rebaja. Para mí, fue para mejor. Y algo medio mágico: era como si la inflexión de la voz de Joao marcara de alguna manera el tempo total.
Arrancaron desde la PC portátil, con la intro del disco, y sin mediar palabras entró la banda con Nuevo día. Eso me gustó muchísimo: casi no hubo cortes entre las canciones, unas tras otras se engancharon como una gran ópera. El paso lento y la música continua dieron pie para bailar juntitos: los primeros abrazos y besos de la noche. Se había creado ese clima.
Cabe destacar, que los mismos Valores acompañaron a los chilenos en su presentación en Salta, la noche anterior. Y cabe, por las palabras de elogio dichas al compañerismo de los Gondwana en la tocada: Es un placer compartir esta fiesta con ellos: ¡Salud por la buena gente!
Nos regalaron canciones del disco (Ya es tiempo, 2011), dos canciones nuevas y un pequeño homenaje al gran Bob. Nos regalaron Reggae y Vamos conectando ahora con la música Dub.... Nos regalaron paso lento, música continua y conexión: ¡le cabe a Valores estar en un escenario importante y con una buena cantidad de público! Eso se sintió.
Lo que más sonó desde abajo: los vientos.

Después, claro subió Gondwana. Sonó muy bien, y también sin ofender, marca una brecha importante entre bandas. Y con esto no quiero decir que me guste más, sino en referencia a ese plus, como un aura que los rodea, o una certeza, sin soberbia, de que están unos escalones más arriba, de que pisan en terreno más firme. Algo que no se puede explicar pero que se puede sentir, guste o no la banda.

Para terminar, algo que los músicos hicieron toda la noche, y me parece cabe aquí también: Agradecimientos especiales a los productores: Juan Luis y Daniela, por la oportunidad a las bandas.

Canciones:
Skaraway: 1.- La lucha; 2.- I love reggae; 3.- La fiesta; 4.- Ladrones de papel; 5.- Aborigen; 6.- Salto.